Siempre detrás de una carrera exitosa no hay solo decisiones profesionales, sino historias de vida, momentos difíciles, aprendizajes y cambios que transforman nuestras prioridades. En este episodio converso con mi amiga Carolina Costa sobre lo que pocas veces se ve: la mujer detrás del cargo, sus dudas, sus decisiones y la manera en que propósito, familia y carrera se entrelazan a lo largo del camino.
Conversamos mucho y nos faltó tiempo, sin embargo acá te dejo algunos de los momentos especiales del episodio:
Evolucionar sin quedarse estancada
Una carrera larga no se construye repitiendo lo mismo, sino atreviéndose a moverse y a aprender constantemente.
Carolina comparte que su crecimiento ha sido en “zigzag”: asumir nuevos retos, moverse entre áreas, aprender nuevas habilidades y mantenerse siempre cerca de las necesidades reales de las personas y del negocio. Y algo clave: liderar con coherencia, porque no basta con decir, hay que vivir lo que se espera de otros. Walk the talk.
Cuando devolver se vuelve propósito
Su conexión con el trabajo social nace de una experiencia profundamente personal: el nacimiento prematuro de sus hijos y el acompañamiento médico que recibieron.
A partir de ahí surgió un deseo genuino de devolver algo a la comunidad, participando en iniciativas y fundaciones que apoyan a niños y familias en tratamientos médicos complejos.
Porque cuando uno ha recibido ayuda, nace naturalmente el deseo de ayudar.
Las redes que realmente importan
En un mundo obsesionado con el networking, Carolina recuerda algo esencial: las relaciones reales se construyen desde el interés genuino y no desde la utilidad, y algo que me impactó profundamente, me dijo que disfruta hacer conexiones reales y esto me llego al alma. Estar presente, escuchar, acompañar y dar antes de pedir hace que los vínculos se mantengan humanos y duraderos.
Cuando la maternidad transforma prioridades
A medida que los hijos crecen, también cambia la mujer.
Aparece nuevamente espacio para la pareja, los proyectos personales, el aprendizaje y el tiempo propio. No como pérdida, sino como una nueva etapa por descubrir. Y para quienes hoy sienten que deben elegir entre maternidad y carrera, su mensaje es claro:
No siempre todo ocurre al mismo tiempo, pero ambos caminos pueden convivir en distintas etapas, porque el equilibrio no es perfecto, es dinámico.
La identidad femenina no necesita dividirse
No somos una persona en el trabajo y otra en casa. Somos la misma mujer en distintos roles. La clave, dice Carolina, es vivir con intención: saber qué necesita nuestra energía en cada etapa y aceptar que no todo puede ser prioridad al mismo tiempo.
Y, sobre todo, entender que no tenemos que hacerlo solas.
El legado que queremos dejar
Más allá de cargos y logros, su deseo es dejar el ejemplo de una mujer auténtica, empática y coherente. Una mujer capaz de avanzar sin perder sensibilidad y de abrir caminos para otras.
“Me gustaría ser recordada como alguien que abrió caminos, que compartió lo que sabía, que levantó a otras mujeres y que siempre creyó en el poder de la comunidad”.
Vivir plenamente, no perfectamente
Una vida plena no es una vida sin errores. Es una vida vivida con intención, aprendiendo en el camino y siendo fiel a una misma, incluso cuando el rumbo cambia.
Y quizá la reflexión más honesta llega cuando habla de la etapa que está viviendo hoy: aprender a soltar a sus hijos para que construyan su propia vida. Porque soltar no es dejar de amar, sino aprender a confiar.
Este episodio nos recuerda algo poderoso:
Detrás de cada cargo, cada logro y cada título, hay una mujer tomando decisiones, enfrentando dudas y construyendo su propio camino. Y tal vez ahí está el verdadero liderazgo.
Te invito a escuchar el episodio completo en AllforWomen en este enlace
Alex
